He aprendido no a preocuparme por el amor,
sino a amar su llegada con todo mi corazon.

A examinar los oscuros misterios de la sangre
con atencion descuidada y turbulents,
a conocer la acometida de los sentimientos
veloces y fluyentes como el agua.

La fuente parece ser algun inagotable manantial
dentro de nuestros yo gemelos y triples;
el nuevo rostro que vuelvo hacia ti
nadie mas sobre la tierra lo ha visto nunca.